Jueves, 11 de agosto de 2005
Desde que he vuelto de Berlín no he parado, pero no he parado de verdad…
Si llegué entrando una tarde de miércoles, el jueves muy temprano ya salía de casa para “embarcarme” en otra aventura… y nunca mejor dicho.
He estado de jueves a domingo en una regata de tres días. Esto que leéis puede hacer que penséis que soy medio gilipollas de la tontería que tengo encima, y sí, quizá sea gilipollas, pero os aseguro que no es por esto. Es que me siento muy orgullosa, porque somos los peores y los últimos siempre, y en esta ocasión hemos quedado terceros y en una regata importante, entendedme (o dadme al menos un pequeño margen).
Nada más llegar a casa apareció mi amigo A, que se quedará unos días conmigo alojado en mi pequeña casa. He empezado a trabajar otra vez, durante dos semanas y luego volveré a pillarme el resto de vacaciones que aún me quedan. Desde que está A. sólo un día nos hemos quedado sin salir a la calle por la noche… abrimos el sofá cama del salón dónde duerme (lo que queda de casa es mi habitación) y nos tumbamos a ver una peli… “me fui” varias veces pensando que era una lástima no poder estar disfrutando de un momento así con una niña a mi lado con la que ir quedándome dormida poco a poco como cuando era pequeña y me vencía el sueño (y mi padre me llevaba en brazos a la cama).
Con A. estoy encantada, pero no es lo mismo, vamos que no tiene nada que ver en realidad.
El resto ha sido un ir y venir de un lado a otro, todo el tiempo sin parar. Hoy he dormido algo menos de cinco horas y estoy que no puedo con éste flaquito cuerpo. Pienso en que dentro de unas semanas volverá todo a la normalidad, el ajetreo se habrá ido. Y quiero y no quiero, porque parar significa pensar, y pensar se parecerá a soñar pero con la conciencia de que la razón no se deja llevar como cuando duermes…
Quiero cruzarme y quedarme y que te quedes y que me guste que sea así…
Quiero reírme con los ojos llenos de agua de emoción.
Quiero que no desaparezcas y no desaparecer yo sin habernos dado la oportunidad de saber quienes somos.
Quiero enamorarme un día, antes de haber perdido por completo la esperanza de llegar a hacerlo y durante un transito en el que no desee con tanta impaciencia estarlo.
Sigo confundida pero demasiado cansada como para invertir energías en darle vueltas a la confusión.
Por: Myu | General | Comentarios (2) | Referencias (0)
a veces me pregunto pq sigo leyendo blogs, y escribiendo y esas cosas...
a veces leo cosas como estas
Quiero enamorarme un día, antes de haber perdido por completo la esperanza de llegar a hacerlo y durante un transito en el que no desee con tanta impaciencia estarlo.
y entonces, sabes ya se porque...
es bonito sentir que no somos lo único que sentimos, porque a mi a veces se me olvida...
oye y lo de la regata es para estar orgullosos :)
un beso niña de mar
elena | 11-08-2005 22:55:10
También yo desde aquí suscribo uno a uno todos esos "quiero"... Ya que elena ha destacado el de "quiero enamorarme...", yo destaco
"Quiero que no desaparezcas y no desaparecer yo sin habernos dado la oportunidad de saber quienes somos."
Te has superado en este final de post, de verdad.
Besos y disfruta del mar.
desde mi cajita | 12-08-2005 02:05:27
Quizás esté escondido en algún rincón. Quizás haya emprendido un largo viaje y se haya olvidado de regresar. Pero enamorarse, al fin y al cabo, no tiene ninguna lógica. A lo mejor, de repente, el deseo aparece de la nada y te atrapa. Mañana mismo. Sumire apartó la mirada del cielo y la clavó en mi rostro. –¿Como un tornado a través de la llanura? –Si quieres llamarlo así. Por unos instantes, ella imaginó un tornado a través de la llanura. –Por cierto, ¿has visto alguna vez un auténtico tornado a través de la llanura? –Nunca –contesté–. En Musashino no suelen verse tornados en vivo (y debería añadir que es de agradecer). Aproximadamente medio año después, mis predicciones se cumplieron y Sumire se enamoró de forma fulminante, sin lógica alguna y con la furia de un tornado a través de la llanura. Se enamoró de una mujer casada diecisiete años mayor. De “Sputnik, mi amor”.
Diseñado por Studio.st
Online gracias a Bitacoras.com