Lunes, 06 de junio de 2005
Reducir a su mínima expresión… pienso en ello…
Acabo de leer un Post de una Blogera y me ha hecho recordar...
Recuerdo mi primer día de Master, llegué tímida y cortada como en pocas ocasiones suelo estar. En aquél saloncillo de actos me sentía entre “multitudes de gentes” infinitamente mayores que yo, cuando en realidad no habría más de 25 personas…. El director comenzó con la presentación y al poco rato ya andaba enredado en el despliegue de un discurso “eminente”, de esos que luego no dejaron de sucederse en él, de esos que nadie en realidad entendía (aunque yo tardé en saberlo). A mitad de la charla salta de pronto con el libro de “El Túnel” (de Sábato)… ¿alguno de ustedes lo ha leído? –preguntó- Y en ese momento se hizo la luz… levanté el brazo de una forma completamente inconsciente, como un resorte, habían sido pronunciadas las palabras mágicas… El Túnel, aquel señor rechonchito que me parecía hablar en portugués, estaba mencionando “El Túnel”, de pronto “entendía” lo que decía, de pronto hablaba para mí, hablaba de “mí” libro, impresionante, podía decirle lo que quisiese de él, es un libro que he leído varias veces, que significa mucho para mí, que pregunte lo que quiera preguntar sobre él, a ver ¿quién quiere saber?…
-“A ver sí, usted señorita ¿usted lo ha leído?”.
Dios mío! Qué has hecho Myu! Qué sabes tú de Sábato? Qué haces hablando aquí? Qué haces hablando ahoraaaaa???
-Sí, sí (hilillo de voz)
- “¿Podría entonces usted hacerme una Reducción Nomológica del libro?”….
Morir, creí morir en ese justo segundo….
-¿Eh? ¿Cómo? ¿Qué? No entiendo…. Si quiere le cuento el libro de memoria pero es que no sé qué es eso, no sé a qué se refiere…
Aunque me puse de todos los colores, me encontré con la sorpresa de que nadie sabía tampoco qué era una reducción nomológica, y que precisamente según el director del Master, lo que íbamos a aprender durante aquellos dos años (entre otras cosas) era a hacer reducciones nomológicas de todo, de los problemas, de la gente de la calle, de las vidas de nuestros vecinos…de todo, decía que aprenderíamos a pensar en clave de “reducción nomológica”, así que como tarea nos encargó leer o releer El Túnel e intentar hacer una reducción nomológica de él.
Se trataría, según nos comentó más tarde, de reducir las cosas (los libros, los problemas, lo que sea) a sus elementos más esenciales, a lo más básico, a lo sustancial… por decirlo de una manera breve y más o menos simple.
Cuando volví a clase, con una nueva relectura del Túnel en mi cuerpo, seguía sin saber “reducir nomológicamente” nada de nada… mi consuelo fue en todo caso, que ninguno de los alumnos “supo hacer la tarea”….
Después de media clase hablando de reducciones nomológicas, terminó diciéndonos que la “reducción nomológica” estaba escrita justo al principio, en la nota preliminar del autor…
"en todo caso había un solo túnel oscuro y solitario: el mío,..."
Por: Myu | General | Comentarios (1) | Referencias (0)
oye, leí este post hace tres meses, después no supe volver aquí, no supe donde lo había leído, ahora estoy leyendo tu blog desde el principio y sigo preguntándome,
pero, ¿cómo no la he descubierto antes? ¿como no supe volver aquí?
Sigo leyendo...
bea | 16-10-2005 17:43:50
Quizás esté escondido en algún rincón. Quizás haya emprendido un largo viaje y se haya olvidado de regresar. Pero enamorarse, al fin y al cabo, no tiene ninguna lógica. A lo mejor, de repente, el deseo aparece de la nada y te atrapa. Mañana mismo. Sumire apartó la mirada del cielo y la clavó en mi rostro. –¿Como un tornado a través de la llanura? –Si quieres llamarlo así. Por unos instantes, ella imaginó un tornado a través de la llanura. –Por cierto, ¿has visto alguna vez un auténtico tornado a través de la llanura? –Nunca –contesté–. En Musashino no suelen verse tornados en vivo (y debería añadir que es de agradecer). Aproximadamente medio año después, mis predicciones se cumplieron y Sumire se enamoró de forma fulminante, sin lógica alguna y con la furia de un tornado a través de la llanura. Se enamoró de una mujer casada diecisiete años mayor. De “Sputnik, mi amor”.
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